La Cámara de Representantes realizó una vista pública en Yabucoa presidida por el representante Cristóbal Colón para atender el desmantelamiento de la Central Roig, donde se determinó un “cese y desista” para evitar la extracción de lo que se considera material chatarra.
Ante la situación de robo y venta de materiales de la Central Roig, el representante Colón realizó una investigación donde estuvieron presentes: el alcalde de Yabucoa, Ángel “Papo” García, el arquitecto Jorge Ortiz del Instituto de Cultura Puertorriqueña, Alexis Meléndez de la Corporación de Desarrollo Rural, el agrónomo Carlos Hernández de la Autoridad de Tierras, los colonos Luis A. Pinto, Guillermo Tirado, Javier Torres, Fernando Rivera, Nelson Casillas y el presidente de la Central Roig, René De León.
El Alcalde volvió hacer públicas sus intenciones de convertir la Central Roig en un Museo Agrícola e informó que ya había pedido a los Senadores y al representante Colón que hicieran un proyecto de ley para la creación del Museo. “No se ha podido hacer mediante legislación porque hay un litigio en los tribunales. Una vez el Tribunal determine lo del conflicto estaremos en la mejor disposición de continuar con la petición. Si al final le dan la Central a la Autoridad de Tierras les pido que no la desmantelen como han hecho con las demás centrales de Puerto Rico. Así, se puede mantener como un patrimonio de Yabucoa y del pueblo de Puerto Rico”, expresó el Alcalde García.
En la vista el colono Luis A. Pinto en representación a los colonos presentes, señaló a René De León, presente en la vista, como el responsable del desmantelamiento de la Central.
“La Central se está desmantelando poco a poco. Las máquinas las pican y las meten en vagones, le quitan el número de propiedad, lo ponen en un canto de hierro y lo tiran por ahí”, indicó Pinto.
“Hoy, al enterarse De León de ésta Vista, escondió una van lleno de pedazos de hierro para que la Comisión no lo viera. Las tres personas que se lucran de esto son: René De León, Carlos Bouet y Marcelino Ferrer”, concluyó Pinto.
Cuando le tocó el turno a De León, éste informó que la maquinaria del campo está completamente en la Central y que existe un rancho lleno de tractores. “Sí, estamos vendiendo hierro, pero son chatarra que los agricultores entendemos que no tienen ningún uso. Nosotros necesitamos fondos para defender los intereses de la Central Roig, ya que estamos negociando con una compañía externa para la producción de etanol, azúcar, mieles o lo que mejor esté económicamente. El molino está intacto, lo único que no les puedo garantizar es que encuentren el cobre porque los pillos se lo han llevado”, explicó De León, quien es presidente del Fideicomiso de la Central Roig y ocupa la posición desde el 2000.
Oscar Santamaría, quien dirige la Comisión de Infraestructura y Transportación, le hizo unas preguntas a De León:
¿Dónde están depositados los fondos?
En la cuenta de la compañía de la Central Roig.
¿Quién identifica que es chatarra o no?
Yo, y el ojo suyo, si la ve, también lo identifica.
¿Usted cobra salario por vender la chatarra?
No.
¿Usted trabaja aquí gratis?
Si, señor.
¿Nada ni un dólar, todo lo deposita?
Si, perdóneme, el Fideicomiso me paga, porque nadie va a estar aquí todo el día diciendo a las personas ésto no, esto si.
¿El inventario de la chatarra, usted lo tiene?
Sí, todo está en orden y en ley.
Por otra parte, Jorge Ortiz Colón se encuentra preocupado por el valor histórico que podía haber tenido lo que fue considerado chatarra.
“El Instituto de Cultura piensa que cualquier extracción de material de éste lugar, debe ser con presencia tanto de la Autoridad de Tierras como del Instituto de Cultura para así determinar a donde pertenecen esas piezas y si tienen algún valor histórico”, informó Ortiz Colón.
Posteriormente, se estará haciendo otra Vista Ocular con el Instituto de Cultura para hacer un inventario de la Central y determinar lo que falta.
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