No encuentran solución al problema de la adicción a drogas
Cuestionan efectividad programa Metadona

Muchos se han preguntado sobre la efectividad del programa de metadona ofrecido por  la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción, mejor conocido como AMSSCA. Y no es para menos. Al pasar de los años, nuestra sociedad ha experimentado un aumento en la población con problemas de salud mental y con adicción a sustancias controladas. El Gobierno ha intentado contrarrestar el problema con un sin número de actividades y promociones en los medios, dando el mensaje de prevención entre los jóvenes. Las preguntas obligadas son: ¿Cuál ha sido el resultado de toda esta gestión gubernamental?. ¿Se convirtieron los adictos en una carga económica para la clase trabajadora del País?. Curiosamente todos los días, en la mayoría de los pueblos de nuestra región, se les brinda transportación para que asistan a los tratamientos en los Centros de Rehabilitación. Pero el resultado final del programa, que debe ser la rehabilitación del paciente y su integración a la sociedad productiva no se ve.
Para el Coordinador del Programa de metadona de AMSSCA, licenciado Juan Torres “el problema no es nuevo. Actualmente tenemos varios tipos de tratamientos en Puerto Rico. El primero es el tratamiento ambulatorio, para pacientes que no tienen dependencia y los tratamientos con metadona, con seis alrededor de la Isla y que ve dirigido a pacientes que representan dependencia en su mayoría a la heroína. En la región sur y sureste tenemos dos centros, uno en Caguas y otro en Cayey. Ambos atienden aproximadamente unos 1,700 pacientes. Actualmente atendemos entre 1/3 a un 1/4 de la población total de adictos”, explicó Torres.

Se le preguntó al sobre la efectividad del programa desde su implementación en la década del 1970. Respondió que “el programa de metadona es el tratamiento médico más estudiado y regulado que existe. Hay evidencia científica que prueba que los pacientes con trastorno mental es el mejor tratamiento siempre y cuando se combine con tratamientos, como por ejemplo, son los sicosociales. Actualmente más de la mitad de los participantes del programa utilizan la metadona con otro tipo de sustancia controlada y que contra todos los pronósticos, han podido reestablecer  sus relaciones familiares, se encuentran trabajando, estudiando o ganando cierta reinserción a la comunidad nuevamente.
El programa tiene muchas limitaciones. Uno de ellos es el acceso a los servicios. La distancia de los centros requiere el uso de transportación adecuada, siendo este el mayor problema que nos limita a ofrecer el servicio a más personas. Verdaderamente el programa no cuenta con los fondos suficientes como para abrir nuevos centros en Puerto Rico. Pero nosotros no le negamos servicios a nadie siempre y cuando cumpla con los requisitos del programa”, relató Torres.
Se le preguntó porqué razón existe una percepción negativa entre la  ciudadanía contra la dependencia, comenzó definiendo lo que es la rehabilitación según AMSSCA. “No necesariamente el que un paciente que está en el programa de metadona significa que no esté rehabilitado. Hay muchas personas que parten de la convicción de que para que tú estés completamente rehabilitado tienes que haber salido de la metadona. Científicamente se ha demostrado que una persona que esté funcional y que utilice metadona es una persona que se considera rehabilitada. Eso es partiendo de la premisa que la adicción es una enfermedad crítica y recurrente. Una persona que está cinco o diez años sin utilizar drogas puede tener una recaída. Eso es bien común, por eso es que se define la enfermedad como crónica”, concluyó el Lcdo Torres en entrevista con LA ESQUINA.