FEMA aprueba fondos para arreglos en villas pesqueras de Maunabo y Guayama

Cuatro villas pesqueras, donde laboran unos 96 pescadores, podrán repararse y reconstruirse gracias a estos fondos federales: Villa Pesquera La Coal en el Viejo San Juan, con una obligación de alrededor de $696,000; Villa Pesquera de Maunabo, localizada cerca del histórico faro Punta Tuna, con alrededor de $347,000; Villa Pesquera El Maní en Mayagüez, con alrededor de $393,000; y Villa Pesquera de Guayama con alrededor de $383,000. De esos fondos, alrededor de $174,000 están destinados para el fortalecimiento de las instalaciones para así disminuir los daños de las estructuras ante los desastres que podrían ocurrir en el futuro.

De acuerdo con datos de la Junta de Planificación, en 2018 la pesca local aportó alrededor de $300,000 a la economía del país. En cuanto a la producción local de pescado, en el 2017 se reportaron poco más de 15,700 quintales de pescado y alrededor de 8,600 quintales de marisco. Las estadísticas nacionales muestran que las actividades comerciales que dependen del océano, como la pesca, financian el 7 por ciento del empleo total de Puerto Rico, el triple del 2 por ciento promedio de EE. UU.

“Con esta aportación de FEMA dirigida a la recuperación y reactivación de las villas pesqueras, se logra mitigar a uno de los sectores que se ha visto más afectado por los pasados eventos atmosféricos. Mediante esta subvención se mejorarán las instalaciones de las villas, que son una herramienta esencial para la operación y venta de productos de nuestros pescadores”, expresó el designado secretario del Departamento de Agricultura, Ramón González Beiró.

Para George Thomas, capitán de remolcadores y vicepresidente de la Villa Pesquera La Coal en el Viejo San Juan establecida hace 45 años, después del huracán todo parecía como una zona de guerra. La experiencia fue similar en la Villa Pesquera de Guayama. Según Miguel Ortiz, presidente de esta villa establecida en 2001 y también presidente de la Federación de Pescadores Comerciales de Puerto Rico, se perdieron toda clase de equipos y regalaron unas 1,200 libras de pescado entre la comunidad para que no se perdiera por falta de electricidad. “Ha sido bien cuesta arriba volver a la normalidad. Ahora mismo estamos funcionando a un 35 o 40 por ciento de capacidad”, agregó Ortiz.

Ortiz añadió que antes de María existían unas 44 villas pesqueras, de las cuales hoy día hay aproximadamente 20 funcionando a tiempo completo o parcial. Explicó que antes del huracán el quiosco de la Villa Pesquera de Guayama podía generar cerca de $70,000 al año, mientras que actualmente está generando poco más de la mitad. La expectativa es que estos fondos den paso a un incremento en la actividad de la pesca a fin de generar capital nuevamente.

“Esta asignación federal representa un importante apoyo al sector pesquero de la isla, el cual tiene un gran potencial de desarrollo, tanto a nivel de crecimiento económico, como a nivel de la alimentación sustentable. Este sector tiene un impacto directo en los negocios locales de restaurantes, así como en el turismo y en nuestras comunidades. Agradecemos a FEMA por siempre apoyar el proceso de reconstrucción de Puerto Rico”, sostuvo el director ejecutivo de COR3, ingeniero Manuel Laboy Rivera.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *